Reúne la información necesaria
Registra el nombre del contacto, su medio de comunicación, el interés expresado y los acuerdos relevantes. Evita guardar datos que no necesitas. Define quién puede consultar y actualizar la información de los clientes.
Separa consultas, oportunidades y ventas
Una consulta todavía no es una compra. Puedes organizar el seguimiento en etapas como contacto inicial, necesidades identificadas, cotización enviada, decisión pendiente y venta confirmada. Ajusta esas etapas a tu proceso real.
Cotiza con un alcance comprensible
Cuando vendas servicios, describe qué está incluido, qué entregables se esperan y qué condiciones deben acordarse. Relaciona la cotización con su versión y fecha. Así tu equipo puede consultar el mismo documento al dar seguimiento.
Asigna una próxima acción
Cada oportunidad activa debe tener una tarea, una fecha y una persona responsable. Puede ser enviar información, confirmar un alcance o revisar una propuesta. El objetivo es atender con continuidad y respetar las preferencias de contacto del cliente.
Conecta el servicio con su administración
Una vez confirmada la venta, registra el calendario de trabajo, los hitos de entrega y los pagos acordados. Distingue anticipos recibidos de saldos pendientes. Conserva un historial para resolver consultas y preparar la siguiente atención.
PARA EMPEZAR
Tu lista de trabajo
- Historial de contactos y acuerdos.
- Cotizaciones identificadas por versión.
- Una próxima tarea por oportunidad activa.
- Seguimiento de entregables y pagos pendientes.