01

Empieza por una ficha de producto consistente

Asigna un código único o SKU a cada producto y variante. Registra nombre, descripción, categoría, precio y costo por separado. Si vendes tallas, colores o presentaciones, cada combinación necesita un registro que permita identificarla sin ambigüedades.

02

Distingue las existencias disponibles de las reservadas

Una unidad en almacén puede estar comprometida con un pedido. Llevar un control de unidades físicas, reservadas y disponibles ayuda a evitar prometer el mismo artículo a dos compradores. Define cuándo se reserva y cuándo se descuenta cada unidad.

03

Registra entradas, salidas y ajustes

Las compras a proveedores, las ventas, las devoluciones y los daños afectan el inventario de distintas formas. Conserva fecha, cantidad, motivo y responsable de cada movimiento. Compara periódicamente los registros con un conteo físico.

04

Conecta tu tienda con reglas claras

Antes de integrar un programa administrativo con tu ecommerce, define qué sistema será la fuente principal del catálogo y de las existencias. Confirma la frecuencia de actualización y el tratamiento de fallos de sincronización. Una integración requiere seguimiento para mantener datos consistentes.

05

Prepara una rutina de revisión

Revisa productos con baja disponibilidad, artículos sin movimiento y diferencias de inventario. Los puntos de reposición deben considerar la demanda y el tiempo de entrega de tus proveedores. Empieza con pocos indicadores útiles y revisa su calidad antes de tomar decisiones.

PARA EMPEZAR

Tu lista de trabajo

  • Un código único por cada variante.
  • Un responsable para registrar movimientos.
  • Una regla para reservar y liberar unidades.
  • Una revisión periódica entre sistema y almacén.
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